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¡Bienvenido!

Pollensa, Port de Pollença i Cala Sant Vicenç constituyen una de las zonas más bonitas de nuestra isla y, sin duda, un atractivo lugar de visita en cualquier época del año.
El municipio de Pollensa ofrece a todo el mundo que se quiera acercar la posibilidad de disfrutar de un paisaje de mar y de montaña o de una amplia oferta cultural y de servicios. Hermosos lugares como el Calvario o el Pont Romà, el interesante museo municipal, el Festival de Múscia, las numreosas exposiciones de arte... llenan de atractivo la visita al núcleo de Pollensa.
El Port de Pollença conserva la personalidad propia de un lugar privilegiado, con su largo paseo marítimo y sus amplias playas.
La Cala Sant Vicenç acoge un conjunto de calas con aguas cristalinas situadas al pie de Cavall Bernat y el conjunto de cuevas prehistóricas de l'Alzinaret.
Pollensa y sus alrededores ofrecen múltiples posibilidades; practicar todo tipo de deportes náuticos, playas y calas de agua transparente, paisajes de montaña (que nos dan la posibilidad de realizar interesantes excursiones a pie), una importante y variada oferta cultural y también festividades populares que se suceden a lo largo del año.
Paisaje, historia, cultura, arte, gastronomía, tradiciones, ocio y servicios... aquí al lado, en Pollensa.

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Pollensa

Pollensa es sin duda uno de los pueblos más atractivos y emblemáticos de la isla. Su sugestiva configuración ha sido siempre tema y motivo que han intentado plasmar en sus lienzos pintores de todo el mundo. La imagen más representativa de la población la constituye ‘El Calvari’, escenario del ‘Davallament’, la procesión de viernes santo. Cabe destacar sus 365 escalones que culminan en un pequeño oratorio desde donde se divisa todo el municipio. El ‘Pont Romà’, el ‘Puig de Maria’, la Iglesia Parroquial, la Plaza Mayor, el Claustro de Santo Domingo, el Museo de Pollensa así como también otros enclaves paisajísticos de gran interés cultural son de obligada visita a través del conjunto de calles que conservan el estilo arquitectónico tradicional de la villa. Los visitantes disfrutan también de su ritmo de vida agradable, el ambiente de las terrazas en la plaza y de su comercio local.


Port de Pollensa

Port de Pollensa es uno de los principales enclaves turísticos de Mallorca y es el segundo núcleo de población del municipio. Al fondo de una amplísima bahía se encuentra ‘La Fortalesa’, protegida por la ‘Punta de l’Avanzada’; fue construida en 1624 y hoy en día es propiedad privada. El Port de Pollensa reúne una moderna oferta turística y además es un lugar ideal para practicar toda clase de deportes náuticos y para disfrutar de la naturaleza. Son pocos los que resisten la belleza de la bonita bahía azul con las imponentes montañas en el fondo. El paseo peatonal delante del mar es un punto natural de encuentro, así como las terrazas en primera línea y la plaza.


Cala Sant Vicenç

Cala Sant Vicenç destaca por su tranquilidad y su belleza paisajística. Allí encontramos una de las imágenes más características y retratadas de Pollensa; el Cavall Bernat, la montañana que adopta la misteriosa forma de un caballo cuando se unen unas condiciones especiales. A sus pies se encuentra un conjunto de aguas cristalinas, perfectas para buceo – Cala Barques, Cala Clara, Cala Molins y Cala Carbó. En la zona hay varios restaurantes y bares y zonas residenciales bonitos, rodeados de muchas zonas verdes y vastos terrenos de pinos y encinas. Las siete cuevas prehistóricas del Alzineret pertenecen a la Edad del Bronce mediterráneo y tiene un gran interés arqueológico.


Formentor, la utopía posible

Formentor es uno de los lugares más bellos y visitados de nuestra isla, lugar de encuentro de intelectuales, políticos y artistas. El prestigioso Hotel Formentor es - y siempre ha sido - un símbolo de elegancia, tradición y privacidad. Desde Formentor y siguiendo la carretera que nos conduce al Faro encontramos calas de imcomparable belleza: Cala Figuera, Cala Murta y Cala En Gossalba. La carretera acaba en el Faro de Formentor, extremo septentrional de la isla de Mallorca. Desde aquí se puede ver la isla vecina, Menorca, si el día es claro y despejado. Es de obligada visita el mirador del Colomer y la atalaya de Albercuix.